Fedbak radio

Arcade Fire - Reflektor

Desde su génesis Arcade Fire sufrió siempre de una grave enfermedad: vejez prematura. Pero no fue algo que pudiera afectar al grupo, de hecho ese fue su más fuerte argumento a la hora de exponer obras comoFuneral o Neon Bible; la primera, sin duda uno de los mejores discos de la historia. Esos dos álbumes son con toda razón, los causantes del fervor sectario, devoción casi religiosa y casi una obligación de alabar algún nuevo trabajo del grupo para tener créditos previos en el paraíso. Si nos remontamos al año 2010, fue exactamente lo que paso con The Suburbs, por supuesto con deficiencias, por supuesto con grandes canciones, pero sobretodo, la presión de crear un álbum maduro por imposición y compromiso, ademas de elevar su estatuto mesiánico del grupo a un nivel ciclópeo.

Pero bien, The Suburbs fue el álbum más experimental del grupo aún sin llevarlos a tener accidentes, incluso los hizo acreedores al Grammy a Mejor Álbum, el cual iba a veces en diferentes direcciones encontrando al final el resultado de grandes canciones, la mejor “Sprawl II (Mountains Beyond Mountains)” y parece es ahí, donde se vislumbró el nuevo camino a seguir para el cuarto álbum Reflektor.

Esta es la tarea más difícil que el grupo de Canadá ha enfrentado hasta la fecha, así que Reflektor pudo haber sido cualquier cosa, pero en el disco se puede apreciar que sólo fue la más correcta, con la guía del ex-líder de LCD SoundsystemJames Murphy, haciendo el trabajo de producción junto al habitual Marcus Drav. Pero también existe una fuerza contextual sobre este álbum, ser un digno seguimiento en el formidable catalogo de Arcade Fire, y sí quizá no lo es, al menos es el más pretencioso, ambicioso y largo de entre sus discos pasados. Parece ridículo el hecho de que en el meollo de la era digital, deban tomarse el “lujo” innecesario de dividir un disco dos partes ademas de ser demasiado extenso, sobrado incluso en presentar un sencillo de más de 7 minutos, que es el que da titulo al álbum.

Después de arduas escuchas al disco, uno se da cuenta que Reflektor es menos como un avance, ¿Un retiro? ¿Un timo? o ¿Una nueva cima?. Realmente lo que hay aquí es tomar las mismas ideas, colorearlas (o des-colorearlas) y vertirlas de forma distinta, darles un ambiente bailable y esa táctica hace que los primeros minutos a cargo del track “Reflektor” sean un triunfo potencial a oídos de los mortales impacientes. ¿Es válido? En efecto, pero no suficiente. La pista de apertura “Reflektor” sigue sonando como una explosión que inaugura uno de los discos más esperados de todo el 2013, pero no parece mirar desafiante al futuro del grupo, una auténtica y bailable colisión de guitarras, percusión ritual, sintetizadores y una línea de bajo dominante a lo largo de casi 8 minutos donde su único climax parece ser la intervención vocal de David Bowie a sombras de Win Butler. “We Exist” va por el mismo camino aunque llega por otra ranura, la del Pop de los años 80 (“Billie Jean” de Michael Jackson). Si se mira con atención la duración del 90% de las canciones, esta colección de piezas de 6 minutos en promedio esconden algo, vestir las ideas (la misma) cada segundo con más sonidos, reiterar el coro y alargar todo justo al momento en que la canción comience a sentirse sobre cargada (“Porno“). Cuando esto se evita como en “Flashbulb Eyes” es porque los elementos van en contra de todo el álbum en algo maravillosamente extraño cobijado bajo una atmósfera vintage y una estructura rítmica tambaleante extraída del Reggae, es como un desastre en amenaza pero que acaba pronto a expensas de “Here Comes The Night Time” cual tiene funciones parecidas a “Haiti” contenida en Funeral, que tras un inicio frenético se instala en un golpe escueto pero que no rompe el ánimo de danzar, su encanto sencillo se vuelve irresistible.

Es un sonido claramente más estrecho a lo que Arcade Fire tenía acostumbrado, es más centrado en muchos aspectos, sin embargo en temas como “Normal Person” y “Joan Of Arc” se recuperan los coros épicos a muchas voces y la grandilocuencia, en especial en la guitarra eléctrica en explosión de “Normal Person“. Si hay algo que sorprende de Reflektor no es el hecho de qué tan diferente suena el grupo ahora, después de todo el cambio en el sonido es una estrategia de supervivencia sin afectar el renombre, lo que sorprende aquí es, la falta de brillo en absolutamente todas las canciones, la falta de emoción, las canciones nunca logran conectar con esa parte de los sentimientos que lograron sus trabajos anteriores.

Sería demasiado drástico llamarlo decepción, ya que sin duda no lo es. Pero Arcade Fire no es esto, Win Butler y Co. es una banda que se hizo famosa por ser en demasía serio, que debido a su vejez prematura traía mensajes fuertes de vida en sus canciones y enunciaba con una crueldad y realidad que conmovía hasta las lágrimas; de eso poco queda. No es la mejor decisión que ha tomado el grupo pero jugando conJames Murphy se podían predecir grandes cosas ya que la carrera que dejó LCD Soundsystem también es inequívoca, aquí solo hay un buen ejemplo de sus fusiones en “It’s Never Over (Oh Orpheus)” pero sin mucha relevancia. Podría ser este solo un tipo diferente de fuego, pero uno que no arde ni quema con la misma intensidad.

Media

Leave a comment

Make sure you enter the (*) required information where indicated. HTML code is not allowed.